El proyecto se estructura en dos acciones diferentes: por un lado, proveer al hospital de un servicio de madrinas/padrinos canguro con voluntarios de APREM y, por otro, facilitar apoyo y asesoramiento profesional a las familias, así como apoyo informal a través de familias veteranas en los domicilios durante los tres/cuatro meses posteriores al alta del bebé.
Los principales beneficiarios serán madres sin apoyo familiar o con pocos apoyos, migrantes con jornadas de trabajo intensivas, bebés que van a ser adoptados y familias que tienen que atender a otros hijos o que tienen que volver a su lugar de residencia en otros municipios antes de que el hijo reciba el alta y que hayan nacido antes de las 37 semanas de gestación.
Este proyecto está avalado por la sociedad de Neonatología y se enmarca dentro de los objetivos del Plan de Humanización y Cuidado del Paciente y sus Familias de la Comunidad de Madrid, particularmente su objetivo de “asegurar una actuación humanizada ante situaciones de especial riesgo social, garantizando el interés superior del menor”.
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