Esta iniciativa trata de propiciar un entorno y unos dueños adecuados al perfil de un animal que ha trabajado una media de entre ocho y nueve años en labores como la lucha contra el terrorismo, la trata de seres humanos o la búsqueda de supervivientes en catástrofes. La campaña también incluye a ejemplares jóvenes que han sido adiestrados pero no han alcanzado el resultado esperado. Por otro lado, la presidenta se ha comprometido a trasladar la petición de que sean considerados perros de trabajo a los distintos grupos parlamentarios de cara a la Ley de Bienestar Animal que se está tramitando en estos momentos a nivel nacional.
Foto Comunidad de Madrid






