El objetivo de esta iniciativa en la que ha participado la presidenta es difundir valores éticos y morales universales a través de historias inspiradoras. En esta ocasión ha contado con la presencia del sacerdote argentino Pedro Opeka, que trabaja como misionero en Madagascar; el joven kurdo, Abdul, que arriesgó su vida al escapar de la cárcel en la que el Estado Islámico le mantuvo secuestrado durante más de cuatro meses, y a la alpinista española Edurne Pasaban, primera mujer en conquistar la cima de las 14 montañas del planeta de más de 8.000 metros. La Fundación fue creada en 2007 como una organización sin ánimo de lucro para fomentar la solidaridad, el coraje, la superación personal y la esperanza a través de testimonios de personas que ayudan a descubrir y reflexionar sobre lo que de verdad importa.
Foto Comunidad de Madrid







