Noelia Posse: Porque ser mostoleña, ser mostoleño, es un sentimiento que nace del corazón, que te marca para siempre, y que, con orgullo, se demuestra en cada acción
Esas eran algunas de las emotivas palabras que la Alcaldesa Noelia Posse dejaba para el recuerdo en su discurso en el Homenaje del 2 de Mayo a los Alcaldes de Móstoles Andrés Torrejón y Simón Hernández.
Aquí puedes ver texto integro de su discurso que desde luego merece la pena ser leído:
AMIGAS Y AMIGOS,
Un año más, 215 años después, siento un inmenso orgullo. Qué felicidad y qué afortunada me siento de poder dirigirme de nuevo a todas y todos vosotros en el acto más importante de nuestra ciudad, el acto en conmemoración del 2 DE MAYO de aquel 1808.
Y soy afortunada porque tengo la oportunidad de convertirme en la voz de lo que cada mostoleña, cada mostoleño, sentimos en este día en el que rememoramos el valor del pueblo de Móstoles. Recordamos la valentía de nuestros dos alcaldes,que demostraron gran arrojo cuando firmaron un bando que pasaría a formar parte de la historia contemporánea de este país.
Todos sabemos que el germen de la guerra de la independencia, se fraguó aquí, en nuestras calles y plazas, con ese famoso bando, que Andrés torrejón y simón Hernández, firmaron, el 2 de mayo de 1808.
Y sin saberlo, ese acto de valentía, de amor por nuestro pueblo y nuestra patria, se convertiría en reflejo de nuestro carácter, forjando aún más si cabe nuestra identidad y escribiendo el nombre de Móstoles en los libros de historia.
Y así, cada 2 de mayo, tenemos la oportunidad de poder decir, aún más alto y con más orgullo de lo que lo hacemos normalmente, que somos mostoleños orgullosos de serlo.
Porque ser mostoleña, ser mostoleño, es un sentimiento que nace del corazón, que te marca para siempre, y que, con orgullo, se demuestra en cada acción.
Hoy ponemos fin a nuestras fiestas de mayo, y sólo puedo recordar la alegría que hemos vivido. Nuestras fiestas son muy especiales para mí. Las recuerdo siempre con cariño, pues con ellas he crecido y en ellas he disfrutado siempre, con mi familia y mis amigos.
Siento una gran alegría al recordar el murmullo de las risas de estos días, los juegos de nuestros niños en estas calles y, sobre todo,hoy, al evocar los abrazos que rememoran este gran día y que nada podrá volver a quitarnos.
Para mí es una inmensa alegría el poder disfrutar de los sonidos que inundan nuestras calles en fiestas. Todas esas conversaciones y opiniones de grandes y pequeños. Conocer sus sueños e ilusiones es un privilegio, pues con ello conozco el sentir de esta ciudad, que se convierte en el motor de mi día a día.
Es el verdadero corazón de Móstoles. El que hace que todo sea y todo se mueva. Porque todos, vecinas y vecinos de Móstoles, somos el resultado de nuestro esfuerzo, el resultado de nuestra propia historia. De la historia gloriosa de esta ciudad.
Y el Móstoles de hoy, es el resultado de su propia historia. De la historia debemos aprender, debemos recordar los errores, pero también los aciertos.
Debemos sentirnos orgullosos al recordar que hace 215 años ya se luchó en esta ciudad por la igualdad, la libertad y la democracia. Yo me siento muy orgullosa, ahora como Alcaldesa, y siempre como mostoleña, al poder recordar junto a vosotras y vosotros, una época que cambió esta ciudad, que cambió este país.
Me siento muy orgullosa porque los hijos del pueblo de Móstoles hoy, seguimos combatiendo por la justicia y la libertad. Porque aquel 2 de mayo de 1808 el pueblo de Móstoles quería vivir libre, y lo logró con una hazaña llena de valentía, y yo hoy me siento muy orgullosa del coraje que los mostoleños demostramos cada mañana, cuando la adversidad y los problemas cotidianos nublan nuestros días y, sin embargo, pisamos fuerte, trabajando con ilusión y esforzándonos para conseguir un Móstoles mejor cada día.
Entonces se luchó para vivir libres del yugo francés, y hoy lo hacemos, para seguir viviendo libres de quienes quieren hacernos retroceder a un pasado reciente que ya hemos superado, porque en Móstoles queremos seguir construyendo una ciudad más solidaria, más diversa, más plural y más inclusiva.
Un Móstoles en el que podemos dar la bienvenida a todas las personas que regresan o que un día, sólo con pisar Pradillo, pasear por finca liana o descubrir nuestros barrios, se sienten mostoleños, porque confirman lo que todas y todos los mostoleños ya sabemos, que la nuestra, es la mejor ciudad para vivir.
Móstoles es una ciudad grande que comienza a ser una gran ciudad gracias al trabajo, el esfuerzo y el compromiso del pueblo mostoleño.
Nosotros somos nuestro valor más preciado, porque conocemos nuestras debilidades, pero también nuestras fortalezas.
Fortaleza que hemos demostrado siempre, y que, en estos últimos años tan duros para todos, ha quedado aún más patente.
Esta ciudad ha permanecido unida y en pie gracias a vosotras y vosotros. No hemos dejado de trabajar un solo día por nuestra ciudad, por nuestra gente, y puedo decir con orgullo, que tras la dura pandemia que asoló el mundo, hoy Móstoles puede estar orgullosa de haber logrado reactivarse social y económicamente gracias al esfuerzo del gobierno que dirijo y, especialmente, el de todas y todos los mostoleños que vivimos esta ciudad cada día.
En esos momentos duros que hoy son sólo un mal recuerdo, aprendimos a valorar y agradecer, aún más, las pequeñas cosas que nos hacen la vida más bonita. Esas que hacen que nuestra ciudad, sea nuestro hogar.
Esas pequeñas cosas que para mí siempre han sido importantes. Lo eran antes de la pandemia, lo fueron durante los peores momentos y hoy, siguen y seguirán siendo mi prioridad.
Trabajar en la política de las pequeñas cosas me hace realmente feliz en mi día a día, porque, aunque a cada uno de nosotros puedan parecernos cosas menores, cambian la vida de mucha gente.
El paso de bomberos que reclamaba Nuria, el banco que necesita Emiliano, o los puntos de luz que sugería Julio, son ejemplos de esas pequeñas cosas que transforman realidades.
Las pequeñas cosas importan, porque esta ciudad es sólo vuestra, y tenemos que seguir construyéndola juntos. Porque una gran ciudad se hace con el empuje de su gente. Con un gobierno activo que escucha las necesidades, grandes y pequeñas, y actúa en consecuencia.
Una ciudad vive de las pequeñas cosas que la hacen mejorar, que aumentan el bienestar de sus vecinas y vecinos, de esos detalles que les hacen felices porque esas pequeñas cosas, son las que cambian vidas, porque como decía Eduardo Galeano, “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”.
Por eso, debemos también agradecer. Es necesario dar las gracias a quienes, cada día, se levantan resueltos a mejorar nuestra ciudad, nuestra vida.Los premios mostoleños que hoy hemos entregado son un pequeño reconocimiento a gente grande que cree que hace cosas pequeñas, pero que con ellas transforma la realidad de muchas personas.
Queridos Javier y Enrique, queridas Irene y Puri, que feliz me siento pudiendo entregaros hoy este premio que tanto os merecéis, pues sois el ejemplo vivo de cómo defender nuestra ciudad y sus tradiciones, de cómo trabajar cada día para trascender y llevar el nombre de nuestra ciudad fuera de nuestras fronteras. Me siento tremendamente orgullosa de ser alcaldesa de esta ciudad, algo por lo que siempre estaré agradecida, porque me permite hoy poder reconoceros, en primera persona, vuestro esfuerzo diario.
El vuestro y el de tantas asociaciones e instituciones tan trascendentales para nuestra ciudad como lo es ADISFIM, asociación mostoleña que lleva ya 35 años trabajando para mejorar la calidad de vida de las personas, contribuyendo así a hacer de Móstoles una ciudad mejor, una ciudad cada vez más inclusiva.
Juntos sois el mejor ejemplo de entrega a los demás, de entrega a Móstoles.
Y por supuesto, me llena de alegría que el jurado de este año haya querido reconocer algo que todas y todos ya defendemos desde hace años, el trascendental papel que la Universidad Rey Juan Carlos (nuestra universidad), tiene en nuestra ciudad.Al inicio de este curso celebraban su 25 aniversario, y hoy celebramos juntos sus 25 años formando y los mostoleños para convertirlos en su mejor versión.
La mejor versión que cada una de nosotras y nosotros mostramos cuando luchamos y trabajamos para hacer de Móstoles la mejor ciudad para vivir; para lograr, en estos últimos tiempos tan duros, crear un Móstoles como nuevo.
Quiero hacer extensible este agradecimiento, también, por su implicación con esta ciudad, a todas y todos los trabajadores municipales que han hecho posible celebrar nuestras mejores fiestas.Gracias de corazón.
Y por supuesto, a los verdaderos protagonistas del 2 de mayo, a todas y todos los mostoleños, que habéis contagiado vuestra ilusión por esta ciudad a todo aquel que nos ha visitado. Sois los grandes responsables de haber hecho de estos días, un ejemplo único de convivencia, llenando nuestras calles de color, de la luz de nuestras tradiciones y del ambiente festivo, diverso y hospitalario que tanto nos caracteriza.
Todos somos Móstoles, cada uno de vosotros, anónimamente, hacéis latir el corazón de esta ciudad de la que me siento cada día más orgullosa. Por eso, por lo que es y mueve esta ciudad, quiero daros las gracias.Gracias de corazón.Porque vosotros sois quienes estáis convirtiendo ese murmullo del que hablaba al principio, en un grito transformador con el que seguir construyendo nuestra ciudad; convirtiéndola,juntos, en una ciudad nueva, en la que pasear y disfrutar, en la que convivir y compartir. En la que vivir libres e iguales.
Móstoles rememora cada año su historia, y lo hacemos, sin olvidarla, desde el análisis de nuestro presente, pero siempre pensando en el futuro.
Porque pensar en nuestro futuro es lo que nos hace, día a día, mejorar nuestra ciudad. Alcanzar el sueño de crear un Móstoles mejor, un Móstoles como nuevo.
Por eso, siempre encontraréis a esta alcaldesa, hija del pueblo de Móstoles, aquí, escuchando a mis vecinos y trabajando por el futuro de esta ciudad diversa y plural que tanto amo.
Mostoleñas, mostoleños, me siento muy orgullosa de ser vuestra alcaldesa, porque Móstoles no sería Móstoles sin su gente, sin el compromiso para avanzar que nos define como ciudad.
Redacción Móstoles







