Así, Díaz Ayuso ha explicado los dos proyectos de innovación que tiene la Comunidad en marcha para potenciar esta leguminosa: uno basado en el uso de sensores, alta tecnología, big data y trabajos de observación sobre el terreno en las parcelas de ensayo del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA); y Legsapiens, con el que se busca promover las legumbres en la agricultura ecológica. Además, a través de distintas investigaciones se ha mejorado nueve variedades de garbanzo para adaptarlas a las características de suelo agrícola regional y conseguir, con el cultivo continuado, un producto puramente madrileño. Para ello, se está fomentando el uso de la variedad denominada Amelia, comercializada por La Garbancera Madrileña.
Foto Comunidad de Madrid







