“El derecho a ser joven y, por tanto, inconformista, a defender lo que es justo y a luchar desde el esfuerzo individual por el bien común, así como el derecho a recibir una formación basada en la verdad, en lo que fuimos y la Comunidad afirma ser como nación”, ha proseguido Díaz Ayuso, para hacer hincapié en no centrarse en “cuestiones identitarias porque esto solo aísla los alumnos en un mundo globalizado”. En este sentido, ha advertido de que “una de las principales obsesiones de todo totalitario es ocupar las aulas y silenciar a los discrepantes para que solo se escuche la voz del poder que, además, se va creyendo impune”. “Y si no tiene límites, crece de manera imparable como un lobo hambriento y esto es lo que están haciendo y permitiendo demasiados en universidades por todo el país, no sólo en las catalanas”, ha lamentado.
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