Para el Gobierno de Móstoles, la decisión unilateral de la Comunidad de Madrid de suspender temporalmente, durante la crisis del COVID-19, el convenio y, por tanto, los pagos, para el sostenimiento de las escuelas infantiles y las casas de niños es injusta y discriminatoria. La medida, afecta en Móstoles a aproximadamente mil alumnos y a más de un centenar de profesores, los cuales no han dejado de trabajar durante el periodo de confinamiento.
Además, durante la reunión, se trataron asuntos relacionados con la organización de la vuelta a clase en septiembre. En este sentido se tendrán que estudiar la puesta en práctica en cada centro de las imprescindibles medidas sanitarias que garanticen la seguridad de alumnos y educadores; manteniendo para ello las distancias de seguridad de 2 metros y reduciendo el número de alumnos por aula.






