Vigil: "Lo que necesita el sur es inversión en tres claves: transporte, para que moverse entre municipios del sur y hacia la capital no sea una carrera de obstáculos; suelo industrial y logístico, porque el sur tiene una posición estratégica privilegiada para atraer empresas y empleo de calidad,... como está haciendo la Comunidad".
La diputada del PP en la Asamblea de Madrid Elisa Vigil repasa en esta entrevista las principales líneas de trabajo que está impulsando en la Comunidad de Madrid, con especial atención al apoyo a autónomos y empresas familiares, el desarrollo de la zona sur de la Comunidad y la necesidad de acercar las instituciones a los jóvenes. Además, analiza la situación actual de Madrid y los retos que, a su juicio, marcarán la agenda política en los próximos años.
Como diputada en la Asamblea de Madrid, ¿cuáles son las principales líneas de trabajo que está impulsando actualmente?
Mi trabajo se centra en algo muy concreto: que la política sirva para algo en la vida real de la gente. Estoy especialmente volcada en tres frentes. El primero, la defensa de la empresa familiar y los autónomos, que son el verdadero motor económico de esta región: nueve de cada diez empresas madrileñas son familiares y merecen un marco fiscal que premie el esfuerzo, no que lo castigue. El segundo, el desarrollo equilibrado del territorio, con especial atención a la zona sur, donde vive una parte enorme de la Comunidad y donde hay un potencial tremendo por desplegar. Y el tercero, acercar las instituciones a los jóvenes: explicar lo que hacemos en la Asamblea con un lenguaje que se entienda, sin tecnicismos ni distancia. Si la gente no entiende la política, la política tiene un problema, no la gente.
¿Qué balance hace de la situación actual de la Comunidad de Madrid en términos de desarrollo y políticas públicas?
El balance es claramente positivo, y no lo digo por militancia, lo dicen los datos: Madrid lidera la creación de empleo, la atracción de inversión y la llegada de talento en España. Eso no es casualidad, es el resultado de un modelo basado en impuestos bajos, libertad económica y seguridad jurídica. Cuando dejas que la gente decida sobre su dinero y su vida, la sociedad prospera. Dicho esto, no podemos caer en la autocomplacencia. El éxito de Madrid genera nuevos retos: vivienda accesible, infraestructuras a la altura del crecimiento y servicios públicos que acompañen a una población que no deja de crecer. Mi papel como diputada es precisamente ese: defender lo que funciona y trabajar para mejorar donde todavía hay camino por recorrer.
Los autónomos son una pieza clave del tejido económico. ¿Qué medidas considera prioritarias para apoyarles en el contexto actual?
Lo primero que necesita un autónomo es que le dejen trabajar. Parece obvio, pero la realidad es que hoy un autónomo dedica demasiadas horas a burocracia que no le aporta nada: trámites duplicados, obligaciones fiscales cada vez más complejas, cambios normativos constantes. Las prioridades son claras: simplificación administrativa real, no cosmética; fiscalidad que no ahogue, especialmente en los primeros años de actividad, que es cuando más vulnerable es un negocio; y protección frente a la morosidad, porque no puede ser que el autónomo financie a la administración o a grandes empresas que pagan tarde. Madrid ya es la comunidad donde más fácil es emprender, pero también estamos comprometidos que sea también donde más fácil es mantenerse y crecer. El autónomo no pide subvenciones: pide que no le pongan la zancadilla.
La zona sur de la Comunidad de Madrid suele reclamar más atención institucional. ¿Qué iniciativas cree necesarias para su impulso y desarrollo?
La zona sur no es la periferia de Madrid: es Madrid. Hablamos de municipios con cientos de miles de habitantes, con un tejido empresarial potente y con una identidad propia de la que sentirse orgulloso. Lo que necesita el sur es inversión en tres claves: transporte, para que moverse entre municipios del sur y hacia la capital no sea una carrera de obstáculos; suelo industrial y logístico, porque el sur tiene una posición estratégica privilegiada para atraer empresas y empleo de calidad; y equipamientos sanitarios, educativos y deportivos a la altura de su población, como está haciendo la Comunidad de Madrid. Y hay algo más, menos tangible pero igual de importante: cambiar el relato. El sur no es un territorio que pide, es un territorio que aporta, y las instituciones tenemos que estar a la altura de lo que aporta.
¿Cómo se pueden acercar más las instituciones a los ciudadanos para que las políticas públicas respondan realmente a sus necesidades?
Hablando claro y estando donde está la gente. Yo lo intento cada día: explico en redes sociales lo que pasa en la Asamblea, con lenguaje normal, sin jerga parlamentaria. Y funciona, porque hay miles de jóvenes que quizá nunca verían un pleno pero sí quieren entender qué se decide y cómo les afecta. Pero la cercanía no es solo comunicación, es también método: escuchar antes de legislar. Las mejores políticas públicas no nacen en un despacho, nacen de hablar con el autónomo que no llega, con la familia que busca vivienda, con el joven que quiere emprender. Las instituciones tienen que perder el miedo a la transparencia y a la pedagogía. Cuando explicas bien lo que haces y por qué lo haces, la confianza vuelve. Y sin confianza, la democracia se debilita.
¿Qué retos considera más urgentes en ámbitos como empleo, vivienda o servicios públicos?
En vivienda, el reto es de oferta: hay más demanda que casas, y eso solo se arregla construyendo más, liberando suelo y agilizando licencias. Las recetas intervencionistas que se han probado en otros lugares solo han conseguido reducir la oferta y subir los precios; Madrid debe mantener su propio camino de políticas de éxito. En empleo, el desafío es la cualificación: tenemos que conectar mejor la formación con lo que las empresas necesitan, especialmente en sectores como la tecnología y la inteligencia artificial, donde hay miles de puestos sin cubrir. Y en servicios públicos, la clave es que el crecimiento de la región vaya acompañado: más población exige planificar con anticipación la sanidad, la educación y el transporte. El reto común a los tres es gestionar el éxito, que es un problema mucho mejor que gestionar el declive, pero que exige rigor y visión a largo plazo.
¿Cómo valora el papel de la Asamblea de Madrid en el debate político actual?
La Asamblea es donde se decide buena parte de lo que afecta al día a día de los madrileños: sanidad, educación, vivienda, impuestos. Y sin embargo, mucha gente no sabe lo que pasa dentro. Esa distancia es uno de los grandes déficits de nuestra democracia regional, y trabajar para reducirla es parte de mi compromiso. En cuanto al debate, creo que la Asamblea refleja la polarización general de la política española, y ahí tenemos una responsabilidad: se puede discrepar con firmeza sin caer en el ruido. Yo defiendo mis ideas con convicción, pero creo en el debate de argumentos, no en el de descalificaciones. La política emocional, la que apela solo a la rabia o al miedo, puede ganar titulares, pero no resuelve problemas. Y los ciudadanos, al final, lo que quieren son soluciones.
Mirando al futuro, ¿qué objetivos personales y políticos te marcas dentro de tu labor institucional?
En lo político, quiero seguir siendo útil: que las leyes que ayudo a impulsar mejoren de verdad la vida de los madrileños, especialmente la de los autónomos, las empresas familiares y los jóvenes. Y quiero seguir demostrando que se puede hacer política de otra manera: cercana, transparente y comprensible, sin renunciar al rigor. En lo personal, sigo formándome constantemente, porque creo que un servidor público tiene la obligación de estar a la altura de los retos de su tiempo, y los de esta década pasan por la inteligencia artificial, la transformación económica y la defensa de la democracia liberal frente a los populismos. Mi objetivo final es sencillo de enunciar y exigente de cumplir: que cuando mire atrás, pueda decir que mi paso por las instituciones sirvió para dejar Madrid un poco mejor de como lo encontré.
10 de julio de 2026
Redacción MOSTOLES






