El alcalde, Manuel Robles, entrega esta tarde los Premios Concordia a María Paz Egea, integrante histórica de la Asociación Cultural Parque Miraflores, y a la Asociación Arbifuenla, por la labor que han realizado en defensa de los derechos fundamentales y por el entendimiento y la convivencia.
El acto de entrega tendrá lugar esta tarde, a partir de las 18.30 horas, en el Teatro Nuria Espert y los galardonados recibirán sus premios, en las categorías individual y colectiva, respectivamente, de manos del regidor y de la presidenta de la Junta de Distrito Loranca-Nuevo Versalles-Parque Miraflores, Carmen Seco.
Los premiados recibirán una placa con la rama de olivo -emblema de la ciudad- que simboliza la seña de identidad de Fuenlabrada, ciudad de la paz y la convivencia.
Un año más el alcalde ha recordado la importancia que tiene este premio por las aportaciones de los galardonados a proyectos que se desarrollan en la Junta de Distrito, para mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos y el trabajo que desarrollan a favor de los derechos humanos fundamentales.
Mª Paz Egea recibe este reconocimiento por su trabajo en favor de la igualdad, solidaridad y tolerancia en el distrito y la Asociación Arbifuenla por su implicación en la integración de personas en riesgo de exclusión y su esfuerzo contra el racismo y la xenofobia a través del deporte. Esta entidad también organiza cursos de premonitores para personas con problemas funcionales.
En el transcurso del acto actuará la Big Band de la Escuela de Música de Fuenlabrada, interpretando algunos de los temas musicales de su repertorio y habrá una representación de magia virtual a cargo de Iván Mora.
Los Premios Concordia se entregan desde el año 2000 y supone un reconocimiento del Ayuntamiento a personas o instituciones que destacan por su trabajo a favor de los derechos humanos y luchan contra la pobreza, la enfermedad, la ignorancia y son un referente de igualdad, solidaridad, libertad y tolerancia.
En la pasada edición se otorgaron a Javier Sánchez, antiguo párroco de Loranca y al colegio público Carlos Cano.





