El Fuenla llegaba a Valladolid con siete bajas, pero con el espíritu intacto. Ni el frío de Pucela, ni el madrugón afectó al equipo de
Mere que salió a los Anexos de
Zorrilla con vigor para imponerse a la camada de un Primera División. Los primeros minutos fueron el Fuenla. Dominio y profundidad por la banda derecha con
Iribas y
Hugo Fraile poniendo gran parte de la actividad del equipo.
Las ocasiones no eran claras, pero los visitantes mascaban sus opciones con calma y sin terminar de acertar por el buen hacer de la zaga rival: un pase de atrás de
Cedric que no encontraba rematador, un centro de Sotillos que despejaba la defensa…
Los primeros minutos transcurrían en el campo del filial castellano leones, que poco a poco fue despertando. Aún así, las llegadas empezaron a ser del Fuenla. Iribas y Glauder tuvieron las primeras con sendos remates fuera. El Valladolid era más tímido y no inquietaba a un segurísimo
Biel Ribas. Su opción más peligrosa, en un pase en profundidad la desbarató con velocidad y contundencia
Jaume. La receta del Fuenla con la presión alta y la consistencia funcionaba a las mil maravillas. Y de ahí vino el gol. Sotillos presionó un balón casi muerto, el central despejó, pero estrelló el esférico en la cara del madrileño y el rechace le cayó a
Randy que no perdonó y definió con la derecha. Siguieron llegando ocasiones en las botas de
Hugo, con disparos lejanos y un centro que estuvo cerca de convertirse en autogol, y de
Cedric que era una amenaza constante con su velocidad. En el área del Fuenla seguía la tranquilidad inspirada en una defensa sólida y un
Clavería que, aunque se vista y tenga cara de yerno perfecto, es un torbellino de lucha y recuperaciones en el medio. Si a esto le añadimos a su lado un
Cristóbal que amansa el balón y los partidos, el resto de la primera parte no tuvo mayor complicación.
La segunda parte tuvo un guión bien distinto.
Alberto Gil agitó el taque blaquivioleta y exigió más a la zaga del Fuenla. Tuvo un duelo bonito con
Glauder, que no le dejó rematar en una gran jugada dentro del área.

El partido terminó de ajustarse con la entrada de
Jardel , que en su primera acción se aprovechó de un balón largo para provocar un penalti de
Biel Ribas.
Waldo definió de penalti. Era el minuto 66 y quedaba todo para la emoción. El Fuenla siguió apretando buscando la velocidad de
Cedric y el Valladolid buscaba a
Jardel.
Con este panorama,
Mere movió el banquillo y volcó al equipo al ataque. Quitó a
Clavería para dar entrada a
Javi Gómez. Tocaba corneta el míster y el equipo lo entendió así.
Javi dio electricidad al equipo y la variante táctica inclinó el campo hacia la portería del Valladolid B. Solo falta una jugada limpia para encontrar el gol que diese ventaja. Con el cambio de tendencia el filial buscó la velocidad de
Jardel, que no fue una solución menor. Hizo emplearse a fondo a la zaga para frenarle. En una de esas carreras
Jaume le sacó el balón, pero acabó tocado. Entró
Quero para intentar ganar los tres puntos. La ocasión llegó, estuvo en la cabeza de
Glauder, pero el remate se fue fuera. El Fuenla sumó un punto y van siete jornadas sin caer. ¡Vamos Fuenla!
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