El CF Fuenlabrada cayó por la mínima en El Toralín
Mucho en juego en El Toralín. El Fuenla con la cabeza puesta en lograr, por primera vez en su historia, terminar primero de grupo y la Ponfe en cerrar el acceso a un playoff de ascenso. El estadio Berciano se vistió de gala para la ocasión. Ambientazo con presencia de 50 fuenlabreños que desafiaban a la hora del partido y la distancia entre las dos ciudades. El partido comenzó bravo con los dos equipos decididos a pelear con sudor y sangre cada centímetro de verde.
La Ponfe creo sus primeras acciones de peligro con balón parado que solventó bien en las primeras embestidas
David Prieto. El Fuenla contrarrestaba intentando trenzar jugadas. Pero nada acababa en disparos sobre las porterías. El primer remate lo hizo
Kaxe, fuera. El primer golpe lo dio el Fuenla con un remate de
David Prieto a la salida de un córner que sacó
Isi bajo palos. La siguiente jugada acabó en una acrobática chilena de Juanma que no enganchó bien. Tras los dos avisos creció la
Ponfe y tuvo más empuje. Aunque la mejor ocasión fue de nuevo para el Fuenla. Una contra magistral de
José Fran,
Jeisson y
Hugo terminó con este último delante del portero. La única pena fue que el balón se le quedó algo atrás y no pudo batir al meta rival. Tembló El Toralín con el rugido de alivio de su meta. El Fuenla creció y la figura de
Cristóbal tomó las riendas del partido con varias salidas de balón y varios pases en profundidad que tuvieron en jaque a los rivales. En los minutos finales del primer tiempo, la batalla bajó de intensidad. Los kilómetros recorridos, el calor… circunstancias que pesaron a ambos equipos antes del final de una primera mitad que acabó en empate pero con el Fuenla como ganador a los puntos y en ocasiones.

La segunda parte empezó con el Fuenla superior sobre el campo mandaba aunque no encontró la ocasión para el gol. La
Ponfe no estaba generando peligro sobre la portería de
Biel hasta que en el 67 encontraron el espacio. Un centro al área con algún rebote de por medio le cayó a
Bravo que no perdonó. El gol hizo daño y el equipo no llegó a encontrar de nuevo el camino al gol. El mazazo fue doble porque el equipo vio caer a otro compañero sobre el césped:
Sotillos. Habrá que esperar las pruebas para ver que tiene y deseamos que sea lo menos posible. Pero ver a un compañero salir lesionado duele cuando el vestuario es una familia. No se pudo empatar y todo queda para casa. El Torres tiene que volver a rugir, el equipo y la afición juntos lo pueden conseguir. La historia la tenemos que volver a escribir juntos desde el orgullo y la humildad. Os esperamos a todos. Vamos Fuenla.
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