La situación de Móstoles Desarrollo vuelve a situar en el centro del debate el papel real de la empresa pública. Mientras toda la oposición cuestiona sus cuentas y gestión, crecen las voces que se preguntan si el organismo se ha alejado de su misión original para centrarse cada vez más en la organización de eventos y festivales.

La reciente polémica en torno a las cuentas de Móstoles Desarrollo ha reabierto un debate que lleva tiempo sobrevolando la política municipal: cuál debe ser el verdadero papel de la empresa pública encargada de la promoción económica de la ciudad.
La cuestión ha cobrado fuerza después de que PSOE, VOX, Más Madrid y Podemos rechazaran las cuentas de la entidad correspondientes a 2025, provocando la primera gran derrota política del Gobierno municipal del Partido Popular desde la ruptura de su coalición con VOX que esta llevando al gobierno municipal a una deriva populista de eventos festivos, y publicitarios que da visibilidad a la falta de atención en los problemas reales de la ciudad.
Entre las críticas planteadas por la oposición aparece una idea recurrente: la percepción de que la empresa se habría ido alejando progresivamente de sus objetivos fundacionales.
Los estatutos y la propia definición institucional de Móstoles Desarrollo establecen que su finalidad principal es promover la actividad económica, fomentar el empleo, impulsar el tejido empresarial, desarrollar espacios industriales y apoyar la formación y el emprendimiento. La propia entidad se presenta como un organismo destinado a impulsar el crecimiento económico de la ciudad y apoyar a empresas y trabajadores y no parece que tanto festival, fiesta, catering y demás eventos sean lo que realmente el tan castigado comercio y la tan falta industria de Móstoles necesitan.
Sin embargo, durante los últimos años la empresa pública ha adquirido una creciente presencia en la organización, promoción y supuesta coordinación de campañas comerciales (campañas qe ya los comercios han calificado de utilización para beneficiar a los eventos y no a los comercios), actividades festivas y eventos multitudinarios. Un ejemplo es Navipark, una iniciativa vinculada a la dinamización del comercio local mediante descuentos y promociones asociadas a las compras navideñas. La campaña fue gestionada por Móstoles Desarrollo y movilizó importantes recursos publicos para a través de los comercios promocionar más el evento que los propios comercios cuyos clientes encontraron después multitud de problemas con los pases promocionales, tanto en su aplicación como en su restricción para muchas de las atracciones.
Los defensores de este modelo sostienen que iniciativas como Navipark, ferias comerciales, mercados temáticos o festivales musicales generan actividad económica indirecta, atraen visitantes y benefician a la hostelería y al comercio local. Pero la realidad es diferente, la mayoría de los comerciantes no solo no han notado un incremento de afluencia o ventas a su comercio, si no que han sufrido molestias para su clientela habitual que ha bajado por ello sus visitas a dichos comercios.
Las críticas se centran en si estas actuaciones deben ocupar una parte tan relevante de la actividad de una empresa pública concebida para la promoción económica. La oposición ha llegado a denunciar una orientación cada vez más vinculada a los eventos y al gasto promocional que a las políticas de empleo y desarrollo empresarial. VOX, por ejemplo, aseguró tras el rechazo de las cuentas que la entidad se había convertido en una estructura "cada vez más orientada al gasto y los eventos", alejándose de los fines para los que fue creada.
A ello se suman las controversias surgidas en torno a contrataciones, despidos, cambios en la gerencia y acusaciones de falta de transparencia realizadas por distintos grupos políticos durante los últimos meses.
La pregunta de fondo sigue abierta. ¿Debe una empresa pública de promoción económica concentrar sus esfuerzos en atraer inversiones, apoyar a autónomos, formar desempleados y favorecer la implantación de empresas? ¿O es legítimo que destine una parte creciente de sus recursos a festivales, ferias, campañas de ocio y grandes eventos con el argumento de que generan actividad económica indirecta?
La respuesta divide y gira en torno a su identidad y a la función que debe desempeñar.
18 de junio de 2026
Redacción MOSTOLES






