Díaz Ayuso ha explicado que su montaje, “con 145 metros cuadrados, cuenta con más de 480 figuras de importantes y destacados escultores belenistas como José Luis Mayo, Hermanos Castells, Hermanos Cerrada, Ángeles Cámara y Olot, entre otros muchos”, a los que ha agradecido su trabajo para reproducir varias escenas principales y otras tantas secundarias de este hecho histórico.
“Tiene 30 metros de ríos y cascadas que aportan frescura y realismo. Más allá de la aldea se extiende un vasto desierto. Se han empleado cerca de 1.200 kilos de corcho, 120 cajas de musgo y unos 1.000 kilos de arenas y piedras”, ha detallado la jefa del Ejecutivo autonómico.
En el recorrido se pueden ver construcciones completamente nuevas que se han realizado expresamente para este Belén, donde el visitante se traslada a un pueblo del desierto elaborado con gran detallismo, con sus calles bulliciosas, sus puestos de venta ambulante y las jaimas típicas bereberes.
Al otro lado de este espacio desértico, surge el Nacimiento en una pequeña isla rodeada de agua cristalina símbolo de la vida que reel Gobierno de la Comunidad de Madrid presenta la venida del Señor, y un faro espiritual y refugio de paz, que invita a la reflexión en medio de la actividad que lo rodea. Dos ríos descienden desde las montañas desembocando en una cascada de 17 metros de longitud, aportando frescura y realismo al entorno.
Un total de 58 voluntarios de la Asociación de Belenistas de Madrid han trabajado en este espectacular e innovador montaje en el que han reproducido ocho escenas: el Sueño de José, la Anunciación a la Virgen María, la Visitación a Santa Isabel, Pidiendo Posada, la Anunciación a los pastores, la Natividad, la Adoración de los Reyes Magos y la Huida a Egipto.
Foto Comunidad de Madrid







